sábado, 17 de enero de 2015

Nubes fantasma en Izaña, 16 de enero del 2014.


Bienvenidos a Supranubius. En esta entrada os quiero mostrar unas nubes de las que ya hemos hablado anteriormente: las "nubes fantasma", denominadas así por su aspecto espectral y la rapidez con la que cambian de forma.

El pasado 16 de enero del 2015 la cola de un frente frío llegó a Canarias, afectando principalmente a las zonas orientadas al norte. Allí se produjeron precipitaciones entre débiles y moderadas. El frente llegó en torno al mediodía, pero en el Observatorio Atmosférico de Izaña sus efectos se notaron varias horas antes, cuando comenzó a inestabilizarse la atmósfera. Esta inestabilización y la orografía de Tenerife dieron lugar a unas formaciones nubosas tan extrañas como bellas.

Las primeras nubes se dejaron ver por el noroeste. Se trataba seguramente de finos Stratus situados a poca altura con respecto a mi posición. Aparecían, cambiaban de forma, desaparecían... el espectáculo era hipnótico, y con el Teide como telón de fondo, de una belleza impresionante:






Poco después comenzaron a aparecer nubes por el noreste, sobre la cordillera Dorsal y Anaga. Las nubes fantasma venían en este sector acompañadas por una importante capa de nubes bajas que al llegar a la cordillera de Anaga quedaban retenidas. En la parte superior de estas capas se observan "lisuras": el viento moldea el tope de la nube dándole un aspecto liso o lenticular, en contraposición al aspecto rugoso que generalmente suelen tener esos los topes nubosos:






Además del espectáculo que nos brindaron las nubes fantasma en sí mismas, al interactuar con el sol dieron lugar a dos fotometeoros muy bonitos: la corona solar y la gloria. El primero de ellos consiste en una, dos o tres series (raramente más) de anillos coloreados, con radios relativamente pequeños, concéntricos al disco solar. La gloria o corona de Ulloa se define como "una o más series de anillos coloreados que un observador puede ver alrededor de su sombra cuando se proyecta sobre una nube compuesta principalmente por numerosas gotitas de agua, o sobre la niebla o, muy raras veces, sobre el rocío".

Aquí tenéis, en primer lugar, tres imágenes de la corona solar. En la primera se ven muy bien las "nubes fantasma" que la generaban. El aparato con "antenas" de la segunda foto es en realidad un seguidor solar con dos radiómetros encargados de medir la radiación que recibe la Tierra procedente del sol. Las "antenas" son bolas sombreadoras, que impiden que la luz solar incida directamente en los radiómetros con el objetivo de medir la radiación difusa. La tercera imagen está centrada en el disco solar, a cuyo alrededor aparece una corona que a mí personalmente me parece de una belleza sublime.






En las siguientes fotografías vamos a poder observar la gloria o corona de Ulloa. Ahora, en lugar de estar situados frente al sol y mirando hacia arriba, nos hemos puesto de espaldas y miramos hacia abajo. La corona de colores aparece ahora rodeando mi sombra:





Si os fijáis en la fotografía que está inmediatamente por encima de estas líneas podréis ver coloraciones no sólo alrededor de mi sombra, sino también en las tenues "nubes fantasma" que están por encima. En las siguientes fotos se observa con más claridad:



Ayer fue la primera vez que veía algo parecido. En Izaña, así como en otras muchas zonas de montaña, es relativamente fácil poder observar glorias o arcoíris de niebla, precisamente por la facilidad de situarnos por encima de este hidrometeoro. Pero esas coloraciones en las nubes deben de ser mucho más extrañas. Tengo una teoría para explicar su origen: las glorias tienen un tamaño diferente en función de la distancia a la que nos encontramos de la pantalla de niebla donde se proyecta nuestra sombra. Cuanto más cerca estamos de la niebla mayor tamaño adquiere la gloria y viceversa. En el caso de las fotografías que os muestro la sombra no se estaba proyectando sobre una pantalla de niebla uniforme, sino sobre estratos de nubes que se desplazaban a gran velocidad y a diferentes niveles por debajo del Observatorio. Quizás las coloraciones que vemos en la parte superior de las fotos son fragmentos de gloria que de haberse proyectado en una pantalla de niebla uniforme a ese nivel se habría visto entera y más grande que la que se observa en la foto, formada sobre una pantalla muy tenue de niebla situada por debajo.

Así pues, con un pequeño enigma, cierro esta entrada de Supranubius. Espero haber sido capaz de transmitir (siquiera en parte) el grandioso espectáculo que nos brindó ayer la naturaleza en las cumbres de Tenerife. Y si tenéis alguna otra idea para explicar las coloraciones de las nubes, comentádmelo.
 

miércoles, 7 de enero de 2015

Iridiscencias sobre Santa Cruz de Tenerife


Bienvenidos a la primera entrada de Supranubius del nuevo año 2015. Espero que venga cargado de multitud de fenómenos meteorológicos interesantes y poder dar buena cuenta de ellos desde este rincón.

Durante las horas centrales del día de hoy 8 de enero hemos tenido nubosidad variada sobre Santa Cruz de Tenerife, predominando las nubes que denotaban cierta inestabilidad atmosférica: Cumulus humilis y mediocris. Estas nubes de desarrollo vertical iban acompañadas de algunos pileus (nubes accesorias en forma de velo que se desarrollan alrededor de las cimas de aquellas). Aquí tenéis un ejemplo:


 También ha estado patente la inestabilidad en otras formaciones nubosas, como estos Cumulus humilis con inestabilidad Kelvin-Helmholtz:



Pero también se podían observar nubes medias, situadas a mayor altitud que las que acabamos de ver. Se trataba de Altocumulus stratiformis translucidus, bastante finos y que como denota su segundo apellido, dejaban atravesar la luz del sol. En estas nubes se han podido mostrar unas bonitas iridiscencias (o irisaciones, que también se llaman así) de delicados tonos. Ya hablé de este fotometeoro en una entrada anterior ("Iridiscencias: colores en las nubes") que os invito a visitar si queréis ver más imágenes y saber por qué se forman.

Aquí tenéis las iridiscencias de hoy:












Espero que os gusten. Hay que comentar que este fenómeno es mejor verlo en fotografías que a simple vista, pues siempre se produce muy cerca del sol y eso, además de poder causar daños a nuestros ojos, dificulta bastante su observación por el deslumbramiento que produce la intensa luz solar.