jueves, 5 de marzo de 2015

La cencellada (I)


Bienvenidos a una nueva entrada de Supranubius. En esta ocasión voy a hablar de un fenómeno quizás no muy conocido por el gran público, aunque relativamente frecuente en zonas de montaña y que en ocasiones deja estampas espectaculares: la cencellada.

La Organización Meteorológica Mundial define cencellada como un "depósito de hielo formado en general por la congelación de gotitas de niebla o de nubes subfundidas sobre objetos duros, cuya superficie está a una temperatura inferior o ligeramente superior a 0°C".

Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis una fotografía donde se observa este meteoro:

Torre del anemómetro y veleta del Observatorio Atmosférico de Izaña con cencellada en el mástil y en los vientos que la sujetan.
La cencellada es, por lo tanto, una acumulación de hielo en objetos expuestos a la intemperie bajo unas determinadas condiciones. Se necesita la ocurrencia simultánea de dos factores esenciales: temperaturas cercanas o inferiores a los 0ºC y humedad relativa alta. La presencia de vientos fuertes ayuda a que el depósito de hielo sea más espectacular.

Gracias a la humedad relativa alta tenemos el aporte de agua necesario para que el fenómeno se produzca. Generalmente en la zona hay bancos de niebla o nubosidad baja. Por otro lado, como todos sabemos, la congelación del agua se produce a 0ºC, por eso es necesario tener temperaturas cercanas o inferiores a ese valor. Hay que mencionar que en muchos episodios de cencellada la temperatura del aire es claramente inferior a 0ºC. A pesar de ello, las partículas de forman la niebla o las nubes suelen estar en subfusión, es decir, mantienen su estado líquido a pesar de que la temperatura está por debajo de los cero grados centígrados, congelándose instantáneamente en el momento en que chocan contra una superficie.

Los depósitos de hielo en objetos son de mayor grosor cuando soplan vientos fuertes, ya que estos empujan las partículas horizontalmente y permiten que un mayor número de ellas impacten en las superficies expuestas al viento. Por ello, y aunque a veces pueda parecer lo contrario, el depósito de hielo siempre crece en la dirección desde la que sopla el viento:

Cencellada en un pilar de hormigón donde hay instalado un sensor de radiación solar. Las flechas negras indican la dirección desde la que soplaba el viento (en este caso el NW), que es la misma hacia la que crecía la cencellada: el hielo comienza acumulándose en el mástil y posteriormente se acumula sobre capas de hielo previamente depositadas.

En esta imagen de una de las torres de medida de viento del Observatorio de Izaña, podemos ver claramente cómo el hielo se ha ido aumentando de grosor en capas conforme las gotitas de agua empujadas por el viento impactaban contra las que se habían acumulado previamente. En este caso, el viento soplaba desde la parte derecha de la fotografía, que correspondía al noroeste.


Si el episodio de viento y niebla es persistente los depósitos de hielo pueden ser muy importantes y pueden causar daños en el instrumental de observatorios meteorológicos situados en alta montaña, como el de Izaña. Aquí tenemos un par de ejemplos:

Mástil de anemómetro y veleta derribado por el peso de la cencellada en un temporal ocurrido en Izaña a mediados de febrero de 2014.
Tomamuestras de aire ambiente situado en la azotea del Observatorio de Izaña doblado por el peso del hielo en el temporal de febrero de 2014. Si observáis atentamente la barandilla, veréis que está doblada debido al impacto de un bloque de hielo que se desprendió del tomamuestras.
Algunos depósitos, como el que vemos en la siguiente imagen correspondiente a la barandilla de la azotea de la torre del Observatorio, son sencillamente impresionantes. Pueden ser varias las toneladas de hielo acumuladas, con el consiguiente peligro que ello conlleva: al salir el sol puede calentarse la superficie y desprenderse toda la masa de hielo de golpe. En situaciones como estas, hay que tener mucha precaución y no deambular por debajo de las cornisas:


El episodio de cencellada de febrero de 2014 en las cumbres de Tenerife nos dejó algunos acumulados alucinantes. Aquí tenéis una selección de imágenes. En primer lugar, el instrumental:





Pero la vegetación también tuvo que sufrir el embate del hielo. Aunque algunas ramas de retama del Teide puedan resultar dañadas, lo cierto es que las plantas que crecen en las cumbres de Tenerife están perfectamente adaptadas a este tipo de episodios:





Incluso en el mismo suelo se acumula hielo, con una peculiares formas que hay quien llama "dientes de perro"...




 
 Quizás alguien que esté viendo estas fotografías pueda poner una pega razonable: si para que se forme cencellada es necesario que haya niebla, ¿cómo es que en la mayoría de las fotos el cielo está azul?. La respuesta es muy sencilla: las fotos se tomaron cuando el temporal ya había terminado. Y es que es peligroso salir al exterior del Observatorio cuando las temperaturas son tan bajas y el viento sopla muy fuerte. Además, el hielo puede propiciar resbalones. No obstante, para que os hagáis una idea de cómo está la situación durante un episodio de cencellada, aquí tenéis alguna imagen:



 Lo cierto es que con niebla tampoco se ve demasiado, así que no merece mucho la pena sacar fotografías. En una próxima entrega dedicada a la cencellada os mostraré un vídeo grabado en un episodio ocurrido este año 2015 (menos severo que el del 2014) que resulta muy ilustrativo. De momento os dejo con esta foto que me sacó Marco Hernández el año pasado y en la que se intuye más o menos lo "bien" que se está en el exterior durante un temporal de cencellada:



Os espero en una próxima entrega, en la que veremos, entre otras cosas, el prometido vídeo y una cencellada menos intensa pero que dejó estampas de gran belleza, especialmente en la vegetación. Hasta entonces, un saludo.


5 comentarios:

  1. La cencellada puede ser espectacular, aunque por las fotos que has puesto me recuerda más al fenómeno de la lluvia engelante, puesto que yo tenía el concepto de que la cencellada es más del tipo "escarcha a gran escala"

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  2. Hola Javichu, muchas gracias por tu comentario. La escarcha es un fenómeno diferente al de la cencellada, aunque a veces puedan confundirse. La escarcha es un depósito de hielo que aparece en la superficie de objetos que están lo suficientemente fríos como para producir la SUBLIMACIÓN directa del vapor de agua en forma de hielo. Pongo "sublimación" en mayúsculas porque esa es la clave: el vapor se convierte directamente en hielo. En la cencellada, en cambio, las gotitas que impactan suelen estar subfundidas, es decir, en estado líquido, congelándose inmediatamente al impactar contra los objetos. En este sentido, es más parecido a la lluvia engelante que a la escarcha; la diferencia es, principalmente, el tamaño de las gotas (mucho más pequeño en el caso de la cencellada).

    Por otro lado, hay que decir que en las fotografías de esta entrada lo que podemos ver es quizás una mezcla de gotitas de niebla, copos de nieve y gotas de lluvia proyectadas horizontalmente a gran velocidad por los vientos (que superaron los 100 Km/h durante el episodio).

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  3. Hay más información sobre ese temporal de hielo en el siguiente enlace:
    http://izana.aemet.es/index.php?option=com_content&view=article&id=356%3Awinter-storm-feb-14&catid=10%3Anews&Itemid=49&lang=es
    Saludos.

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    1. ]Hola Rubén, me ha ocurrido que al circular en carretera en mi automóvil el termómetro marcaba 4°C y al pasar por un banco de niebla de subida el parabrisas se me congelo de forma súbita, me a ocurrido varias veces en la misma zona de 1 a 4°C y siempre al pasar por un banco de niebla y de subida. ¿Como se le llama a este fenómeno?

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  4. Hola, y perdona la tardanza en contestar. Si el coche te marcaba esa temperatura es posible que la niebla se encontrara en estado de subfusión: esto ocurre cuando se encuentra en estado líquido por debajo de cero grados. En ese caso, la niebla subfundida se congela inmediatamente al entrar en contacto con superficies sólidas. Es el mismo principio que produce la cencellada comentada en esta entrada. El fenómeno se denomina niebla engelante. Es posible que el coche marque temperaturas más altas que las reales, por eso lo has podido observar entre 1ºC y 4ºC según el termómetro del vehículo.

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