martes, 29 de marzo de 2016

Asperitas sobre Tenerife


Hola a todos. Retomo la actividad del blog después de unos meses de parón en los que me he dedicado de lleno a otras tareas, también relacionadas con la meteorología.

En esta entrada os voy a mostrar unas formaciones nubosas espectaculares, que se produjeron hace ya tiempo, a finales de noviembre del año pasado, pero que veréis que merecen la pena recordar. Se trata de unas nubes de la variedad Asperitas, conocidas también como Asperatus. La Organización Meteorológica Mundial, a través de un grupo de expertos, está estudiando su inclusión en el nuevo Atlas Internacional de Nubes que probablemente se publique este año o el que viene, y se ha optado por el sustantivo Asperitas en detrimento del adjetivo Asperatus (que significa "rugoso").

En una entrada anterior me hice eco de que la inclusión de esta variedad había suscitado cierta polémica entre los observadores de nubes, porque hay quien cree las nubes Asperitas podrían incluirse perfectamente en la variedad Undulatus. Yo cada vez estoy más convencido de que no es mala idea que cuenten con una variedad propia, ya que presentan rasgos muy peculiares y únicos. Es recomendable leer dicha entrada (titulada "Un asunto áspero") para conocer un poquito más acerca de estas nubes.

Centrándonos ya en el tema que nos ocupa, la atmósfera a finales de noviembre del 2015 presentaba en las Islas Canarias algunos síntomas de inestabilidad. Una dana (depresión aislada en niveles altos) merodeaba por el archipiélago, y desde primeras horas de la mañana del 30 de noviembre se podían ver, desde el Observatorio de Izaña, unas formaciones nubosas un tanto extrañas:


"Nube sombrero" en el Teide y nube cumuliforme con aspecto lenticular en su parte superior, una nube extraña.

  


En las dos fotos anteriores vemos que un poco más tarde se había formado una lenticular poco definida entre el Teide e Izaña. La "nube sombrero" se había ido poco a poco estratificando y presentaba ya estructuras que podríamos calificar como Asperitas.


Hacia el este también se formaban nubes lenticulares de formas poco habituales.

 Ya por la tarde, el cielo se fue cubriendo y ante nuestros ojos se mostró un espectáculo indescriptible: unas nubes asperitas con impresionantes ondulaciones y protuberancias en su parte inferior. Como en este caso las imágenes valen mucho más que las palabras, aquí tenéis unas cuantas fotos:





En las dos fotos anteriores, mirando al este: se observa cómo algunos rayos de sol pasan entre las nubes creando un bonito efecto.







En las  fotos anteriores, mirando al sur y suroeste. En esta zona es donde con mayor claridad se manifestaban las ondulaciones y protuberancias de las Asperitas.
También el pico del Teide quedó cubierto por esta extraña nubosidad.
Desde la terraza del Observatorio de Izaña

 Espero que os haya parecido interesante la entrada.