lunes, 2 de mayo de 2016

Fibras de hielo en el cielo: los Cirrus.


Hola a todos. En esta ocasión os voy a presentar una buena variedad de Cirrus, nubes que la Organización Meteorológica Mundial aglutina en un género definido así: "Nubes altas en forma de filamentos blancos y delicados, o de bancos o bandas estrechas, blancas o casi blancas. Estas nubes tienen una apariencia fibrosa, semejante a los cabellos de una persona, o de un brillo sedoso, o de ambas características a la vez". Están formados por cristalitos de hielo, dado que se encuentran generalmente en niveles altos de la troposfera, donde las temperaturas permanecen muy por debajo de los cero grados.


Aunque a primera vista no lo parezca, los Cirrus ocultan una buena variedad de formas y tamaños, siendo el género que mayor número de especies presenta (cinco). Todas ellas han podido ser fotografiadas desde distintos puntos de Tenerife en los últimos días, y aquí tenéis una muestra:

Cirrus fibratus sobre Santa Cruz de Tenerife, 20 de abril a las 8:48

Parte superior: Cirrus floccus con virga desde el Observatorio de Izaña. Estos cirrus tienen aspecto de copo o glóbulo y habitualmente de ellos se desprenden virgas (precipitación en forma de hielo). En la parte inferior, Cumulus humilis, nubes bajas que se reflejaban en el océano. 29 de abril, 9:11
Cirrus spissatus con virgas sobre Santa Cruz de Tenerife. La especie spissatus se caracteriza por su densidad y tamaño, habitualmente más grande que los floccus. 21 de abril, 7:57

Cirrus floccus con virgas y Cirrus fibratus sobre el Pico del Teide, desde el Observatorio de Izaña. 29 de abril, 12:21

Las nubes más grandes son Cirrus spissatus con virgas. También hay Cirrus floccus con virgas y cirrus fibratus. Observatorio de Izaña, 24 de abril, 13:20



He aquí una auténtica rareza meteorológica: Cirrus castellanus. La especie castellanus se aplica a aquellas nubes que presentan protuberancias, generalmente más altas que anchas, que parten desde un mismo nivel. Esta especie es frecuente en Altocumulus, Stratocumulus y, más raramente, en Cirrocumulus. La Organización Meteorológica Mundial cita castellanus como especie propia de Cirrus, pero son tan poco frecuentes que no aportan imágenes. Sí aparecen Cirrus castellanus en el "Atlas de Nubes y Meteoros" de Quirantes y Gallego (Cantra, 2010). Imagen obtenida en el Observatorio de Izaña, hacia el sur, el 29 de abril a las 15:32.

Otra rareza meteorológica: Cirrus mamma. Los "mammatus" son frecuentes en Altostratus o Cumulonimbus, pudiendo aparecer en otros géneros, entre ellos los Cirrus. No obstante, en estas últimas nubes son poco habituales. En el Observatorio de Izaña pudimos ver dos Cirrus mamma con una hora de diferencia: el primero (arriba) hacia el Oeste, el 24 de abril a las 13:03 y el segundo (abajo) hacia el noreste, ese mismo día a las 14:02.
Cirrus uncinus y fibratus radiatus: La variedad radiatus se aplica a las nubes que parecen converger en un punto del horizonte a causa de la perspectiva, en este caso sobre el pico del Teide. También hay un Cirrocumulus en la parte superior central de la imagen. Observatorio de Izaña,  29 de abril a las 15:50.
A veces los Cirrus (en la imagen, fibratus y spissatus) interaccionan con los rayos solares dando lugar a bonitos fotometeoros, como este delicado arco circumhorizontal, fenómeno de halo que no debe confundirse con un arcoíris, ya que se trata de fenómenos diferentes. Observatorio de Izaña, 24 de abril, 12:54.
Como hemos podido constatar en estas imágenes, los Cirrus son nubes tan finas que habitualmente no ocultan el sol, y permiten observar el azul del cielo en los amplios huecos que dejan entre ellas. Su gran variedad de formas y estructuras convierten su observación en un auténtico placer.